viernes, marzo 02, 2007

De Aquí, de Allá o de Acullá

Cuando una persona se va de su país como consecuencia de un sinnúmero de circunstancias, justificadas o no, que no vamos a analizar en este momento; lleva consigo dos maletas, -aunque tengo amigas que se llevarían más maletas, incluso cajas- una de peroles y otra de su propio background cultural y personal.

La maleta de peroles la abrimos para usar lo que trajimos; pero, con el paso del tiempo, esos peroles se vuelven cachivaches, por culpa de los cambiantes gustos personales, las condiciones climatológicas o, simplemente, la moda. La otra maleta, en cambio, se abre para compartir con los demás lo que trajimos y para meter allí lo que nos está dando la nueva sociedad a la llegamos.

Y con la segunda maleta es que empieza el peo. Nuestro sentido de pertenencia, al principio, se mantiene incólume; pero con el pasar del tiempo se nos va confundiendo, al punto que ya no sabemos qué lugar llamar hogar: ¿es la casa donde nacimos, crecimos -unos más que otros, por cierto- y jodimos por largo tiempo, o es el apartamentico sin cuarto por el que pagamos un montón de dólares? ¿Los amigos que dejamos nos verán tan cambiados como nosotros los vemos a ellos, a pesar de que nos escribamos siempre y lean nuestro blog? ¿Nuestras costumbres son las mismas que trajimos en esa maleta después de habernos relacionado, no sólo con es nueva sociedad, sino con la multiculturalidad que ésta implica?

La diferencia entre los que se van ahora y los que se iban a principios o a mediados del siglo pasado es que ellos perdían la maleta con el paso del tiempo, nosotros, afortunadamente y gracias a la globalización, seguimos en contacto con lo que trajimos y nos rehusamos a perderlo, incluso deseamos compartirlo con quien quiera recibirlo.

Pero a pesar de, o gracias a, la globalización se nos plantea la duda de lo que somos ahora dentro de este nuevo contexto al que nos enfrentamos; y muchas veces aferrándonos a algo que dejó de ser, creemos que seguimos siendo los mismos. Pero cuando regresamos -aunque sea de vacaciones- nos pasa por la mente, a ratos, lo que ejemplifica el diálogo de Zach Braff con la hermosísima Natalie Portman en la excelente película Garden State: “quizá viví extrañando algo que dejó de existir hace tanto tiempo; ya no pertenezco a este lugar.”

Ciro

22 comentarios:

El Pollo dijo...

Creo que la definición de hogar es aquella casa, apartamento, townhouse o rancho en donde tienes la sensación que al llegar de cualquier viaje te sientes aliviado y sin sentirte extraño...

Georgina dijo...

La última frase del escrito de Ciro me parece muy cierta:
“quizá viví extrañando algo que dejo de existir hace tanto tiempo; ya no pertenezco a este lugar.”
Asi me he sentido a veces cuando regreso a mi país pero también a veces he sentido que la mitad de mi esta aca y la otra está allá. Es un sentimiento cargado de nostalgia pero también de ambiguedad, pues la vida va cambiando y también tu vas cambiando sin darte cuenta...

Cabeza dijo...

Ciro, en mi experiencia personal la sensación de sentirme extraño en un nuevo lugar y cultura fue pasando con el tiempo. Aparte me toco tener un hijo en esa nueva cultura que hace que la asimiles mucho más. Luego regresé de nuevo a mi país y al hogar que supuestamente había dejado, y me volví a sentir extraño (en el hogar original).

Mi conclusión es que somos animales de costumbres y podemos adaptarnos a cualquier ambiente (nos guste o no) que con el paso del tiempo sentiremos como hogar aunque no nos demos cuenta.

Ciro Pepe dijo...

Georgina, Cabeza;

Gracias por los comentarios!

El dilema del asunto es que la adaptacion, la nostalgia y la ambiguedad se van entrelazando y uno termina siendo extranjero en su pais y, obviamente, en el otro. Pero en lo personal me parece de pinga, en cierto sentido, porque eso nos hace mas universales en nuestra vision del mundo.

Anónimo dijo...

Cirin:

Del polvo vienes y al polvo volveras.
Lucky you!!!

Te dejo con una frase de un programa de television pavosisimo de los setenta:

Home is where your heart is.

Curiosa dijo...

Cuando tuve que irme a mexico el cuarto en el que vivia lo llamaba asi..el cuarto. Mi esposo que estaba aqui me decia que esa era mi casa, y yo le decia que no. Luego me dijo algo que no olvidaré: Tu hogar, tu casa es donde está tu corazón...Y es cierto? Luego de eso ya sabia donde estaba mi casa.
Lo de las maletas pues yo me llevé la de mis cosas que como tu dices fueron cambiando con el tiempo y el clima de alla, la otra era para todo lo que pensaba llevarles a ellos de mexico y por supuesto lo que se fue conmigo y regresó conmigo. Creo que a eso si me aferré por aquello de no perder la cordura ni la identidad.

CIRO dijo...

MM,

Gracias por darmre luces: hogar es donde esta el polvo!!!!

El Pollo dijo...

Soez !

Chrissyglu dijo...

Rata,
Me encanto el tema de este blog!
Es un tema legendario para mi ya que ni cuando vivia en Venezuela sabia bien de donde era. Mi casa, aunque siempre estuvo en Caracas, siempre fue meramente gringa.
Y no llegue a estar clara hasta que me mude para aca y cada vez que iba de vacaciones a CCS me regresaba a EEUU llorando.
El regreso, despues de la primera visita que hicimos Cucho y yo de casados a Venezuela, fue la primera vez que pude volver sin botar una lagrima, dandole verdadero significado a la ya tan mentada frase "Home is where the heart is".
Desafortunadamente ese tambien fue el ultimo viaje en que vi a mi papa y a partir de ahi Venezuela nunca ha podido volver a ser la misma para mi.
Aunque me encanta volver de vacaciones, hoy en dia no hay sitio donde me sienta mas a gusto que en mi casa aqui en Alexandria.

Anónimo dijo...

Yo digo "la casa" a donde me crie, y "mi casa" es donde estoy criando a mis hijos :)

GOD BLESS AMERICA!!!

El Pollo dijo...

Cada vez que llego a casa de mis padres, la sensación de estar en casa ajena es impresionante. Mi mamá cambió mi cuarto y simplemente fue peor la sensación de llegar a un sitio que no es mío. La última vez que fuí me dejó el cuarto de ella. Que extraño fue dormir en el cuarto de mis papas, era como que si el cuarto me rechazara. Vainas locas de uno. Además la zona tampoco es la misma. Antes había una licorería y eso hacía que hubiese movimiento, gente hasta las 10:00pm moviéndose por esos lados. Panas, los motorizados de todos los Viernes, conocidos, desconocidos... había vida. Ahora no hay licorería y la panadería cierra a las 8:00 pm... a las 7:00 pm eso está muerto. El punto de encrucijada de los panas ya no existe.

Anónimo dijo...

yo me siento en el "limbo"!!! que no soy ni de aqui ni de alla...hace 9 anhos q me fui de mi casa, y cada vez q voy a mi pais me siento rara; y cuando vuelvo a DC tambien me siento rara. Espero q algun dia me sienta en mi casa!
Vaya

Anónimo dijo...

La verdad es que estemos o no felices en este pais la realidad es que... la tierra llama! y el que no extrana jamas sintio su pais como lo debio haber hecho. Estoy segura que algun recuerdo bueno guardaran que los hara pensar me hace falta tal lugar, aquella comida y ese pana o pana que sigue en esa misma esquina. Que vivan los recuerdos y el pedasito de pais o casa que cada quien lleva por dentro!!!

Pope dijo...

Hay un hermoso poema de autor Peruano (Cesar Miro) al que (para mi gusto) Ruben Blades lo volvio salsa:
-------------------
Todos vuelven a la tierra en que nacieron,
al embrujo incomparable de su sol,
todos vuelven al rincón donde vivieron,
donde acaso floreció más de un amor.

Bajo el árbol solitario del silencio,
cuántas veces nos ponemos a soñar,
todos vuelven por la ruta del recuerdo,
pero el tiempo del amor no vuelve más.

(...)
-----------------
Y entonces me acuerdo de Franco de Vita que le dedico extranjero a su propio padre:
-------------------
(...)
Extranjero toda tu vida
como un extranjero,
Con el acento propio de extranjero,
Y aquel dia tan deseado despues de muchos años paso,
Llegaste sin previo aviso al punto de partida,
Con las
manos delatandote la vida,
Tu madre que apenas veia en una
madrugada agena,
Nadie te reconocio a la primera,
Los
niños que corrian gritando un extranjero a plena luz de el
dia,
Y te preguntas cual sera tu patria,
Extranjero
nunca tendra patria,
Y tu que te fuiste con el viento ahora
si muriendote
Por dentro llorando todo lo que jamas habias
llorado,
Viendo desaparecer lo tanto anelado,
Extranjero toda u vida seras extranjero
Con el acento
propio de extranjero..........
-------------------

Y es que resulta que cuando uno emigra dificilmente deja de tener el conflicto descrito por Ciro. Yo soy extranjero en los dos paises, y hogar es donde estan mi esposa y mis hijos.

CIRO dijo...

DE AQUI, DE ALLA, O DE ACULLA!!!

Anónimo dijo...

todos hablan de hogar y los panas que???

Jeanjovi dijo...

Yo hablo de mi experiencia.

Cuando llegué a Barcelona, sentí que había llegado a mi casa.

Con el tiempo me di cuenta de que mi identificación con los catalanes tiene que ver con que su forma de ser y de pensar, su actitud y posición en la vida es exactamente lo que yo siempre deseé de los venezolanos y lo que me creaba un vacío, vacío que no sabía que existía hasta que llené.

Yo extraño a mis amigos, pero sé que la mejor forma de mantenerlos es por Internet, a distancia, ya que, si viviéramos todos en el mismo país igual que hace unos 10 años, la relación tampoco sería igual que entonces. Igual con mi familia.

De manera que pienso que es evolución, que cada cosa tiene su momento y su lugar. Ahora mi lugar está aquí y mi gente está en Internet y así me siento feliz.

No extraño mis raíces porque, en mi caso particular, no las he tenido nunca, jamás me ha dado nostalgia Venezuela, tal vez eso no sea "bonito" porque yo nací allá, pero para mí ha sido bueno porque jamas he tenido problemas en vivir aquí y en sentirme en mi casa. No hay apego venezolano.

Creo que soy de donde me siento bien, cómoda, en casa. Nací en Venezuela, pero soy de aquí, de Catalunya porque es aquí donde he logrado sentirme feliz y cómoda, aunque las cosas no sean fáciles, pero bueno, nada es perfecto y las satisfacciones que me da vivir aquí no las sentí jamás estando en Venezuela.

Uno cambia, sí, pero es que a medida que vamos madurando vamos buscando donde encajar y, afortunadamente, algunos lo conseguimos.

Y es así, uno será toda la vida un extranjero en otro país, pero cuando vas al tuyo, te sientes extranjero también, no eres de aquí, ni de allá, ni de ninguna parte, tú eres tú y tu arraigo está dentro de ti, no en un lugar específico, yo siento eso como algo mucho más personal y emocional que topográfico. Después de todo, nacer aquí o allá no es más que cuestión de azar. Uno no puede escoger dónde nacer, pero sí dónde vivir, gracias a Dios.

CIRO dijo...

Jean,

Me siento burda de contento de ser uno de tus amigos virtuales!

DeCualquier dijo...

La casa no se hace responsable por el plumero que pudiese soltar cualquiera de sus escritores.

Priss dijo...

Mis padres siempre han sido unos "musius" en Venezuela y cuando volvían a España de vacaciones también se sentían extranjeros. Me crié al estilo español y fui adquiriendo mi identidad venezolana practicamente en la universidad, porque en el colegio casi todas eran hijas de emigrantes como yo. En casa de mi mamá, la comida venezolana la hacía yo y los gustos puramente venezolanos los llevaba yo. Siempre me dolía no tener una familia cercana (abuelos, tíos y primos), pues a pesar de ser numerosa, el 90% se encuentran en España y yo me crié sin ellos. Cuando alguien me hablaba de salir de Venezuela, decia "JAMAS, yo no quiero vivir como mis padres, yo no quiero que mis hijos esten lejos de su familia, ni quiero ser extranjero en ambos paises". Pero, un día decidí agarrar mis dos maletas (bueno las tres que me dejaba la aerolinea) y venirme a España, completamente sola, dejando en mi tierra a mis padres y hasta mi esposo. Cuando, llorando, subí a ese avión, lo hice con la mente abierta pensando en adaptarme a este lugar, a su gente y a sus costumbres, tratando a la vez de no perder esa identidad venezolana adquirida en la universidad. Hoy en día, mi hogar esta aquí con mi corazón, tengo a mi esposo conmigo y esperamos nuestro primer bebé. A diario me cambio el chip entre mi hogar y mi trabajo, para no perder mi identidad y adaptarme a esta tierra hermosa que nos ha dado todo, igual que un día mi otra tierra se los dio a mis padres, a quienes me cuesta sacarlos de allí para ternerlos aquí conmigo.

Anónimo dijo...

si vale, a mi me pasa igual, tengo 6 meses que llegue a este pais y ya se me dificulta hablar español... que vaina...

Anónimo dijo...

Jeanjovi,

Aunque no tengo los mismos sentimientos que tu, los entiendo y los he percibido en otros venezolanos que conozco en EE.UU. Lo que si se me hace extraño es que si no tienes ningún apego por Venezuela, ¿qué haces en un blog venezolano? Mis amigos son de los que ni se enteran de lo que pasa en Venezuela.