sábado, febrero 27, 2010

Chile y su terremoto de la década


En 1998 tuve la oportunidad de irme a trabajar por 6 meses a Santiago de Chile, en Chile. Un país que para ese entonces era como de otro mundo para este muchachito venezolano.

Una sociedad bien ordenada, super machista, con niveles de racismo y clasismo que nunca había visto, donde no existía el divorcio, muchos taxistas eran profesionales y los militares se vestían como los alemanes de la segunda guerra mundial produjo en mi un sacudón cultural al cual no estaba preparado. De ese país ya no queda mucho y prueba de ello es que tienen una mujer presidente.

La mayoría de los fines de semana salía a conocer alguna parte de este espectacular país, la mayoría de las veces acompañado por alguno de los amigos chilenos que me adoptaron. De esos viajes que fueron tan variados como en autobuses, autos y aviones, me quedó el conocer el corazón de Chile: Su gente.

Allí compartí con personas de distintos "backgrounds" y razas, y entendí a través de ellos y sus historias, la idiosincracia de este amable y educado pueblo. Puedo decir que Chile tomó un poco de mi corazón y no me puedo pelar un vinito Cousinho Macul cuando lo consigo en algún supermercado.

Una de las cosas con la que conviven los chilenos es con los sismos. País anclado en los Andes con más de 1000 volcanes, Chile y temblores son palabras que van de la mano. En mi estadía sentí 3 y en uno de ellos vi, -mientras estaba despertándome en mi cama-, como por la ventana de mi apartamento en Apoquindo, se asomaban los edificios que tenía enfrente y el mío se mecía como un columpio. Estaba impresionado con las edificaciones ya que estaban en su mayoría construídos bajo estrictos códigos para mantenerse en pie ante los movimientos telúricos.

Los chilenos dicen que en cada década había un terremoto fuerte que dejaba "la escoba". Es decir, que volvía un desastre las ciudades.

En la década de los 90s y en la primera del siglo de 21 no tuvieron ninguno que representara una desgracia nacional, gracias a Dios. El día de hoy en la madrugada a eso de las 3:34 am hora de Chile llegó la desgracia a ese país. Los muertos hasta este momento suman aproximademente 300.

Comparado con el de Haiti, las pérdidas humanas son mínimas y esto,-dentro de la tristeza que da la pérdida de una vida-, me reconforta un poco. Duao e Iloca, pequeñas ciudades balneareas del litoral central, parecen al verlas por televisión a las imágenes de Tailandia. Dos olas producto del maremoto que se generó 15 minutos luego del sacudón de 8.8 en la escala Richter barrieron el pueblo. Casas fueron destruidas y otras aparecieron 100 metros más allá de donde fueron arrancadas en estado inhabitable. Un Circo fue arrasado por completo y por suerte 3 leones que tenían, siguen encerrados en sus jaulas después del revolcón de las olas del Tsunami. Las alarmas permitieron a la población huir a la montaña y milagrosamente nadie había desaparecido o muerto en la tarde de hoy. La Isla Robinson Crusoe (Archipiélago Juan Fernández), también recibió la visita del Tsunami y por consiguiente el desastre que trae.

Las imágenes en estos dos pueblos, me recordó de las cicatrices en la montaña y las ruinas que pude ver cuando navegué desde Valdivia al pacífico y que fueron resultados del mayor terremoto del mundo en 1960 con una escala de 9.5 (la escala fue subida luego de este terremoto) que originó un maremoto que impactó e hizo estragos en Hawaii, Nueva Zelanda, Australia y Japón entre otros.

Más allá de lo dantesco y desolador de las imágenes de entonces y las de este terremoto, y de la gran cantidad de daños en infraestructuras, estoy seguro que Chile se va levantar de esta catástrofe. Este país montó el mundial de fútbol de 1962 luego de ser barrido por el terremoto de 1960. No veo por qué tenga que ser diferente esta vez.

A medida que pasan las horas van apareciendo los amigos de Chile. Por lo pronto espero escuchar de mis panas de trabajo de cuando estuve asignado allá: Claudia, Patricia, Murtu, Vero y José.

Un abrazo al pueblo chileno.

El Pollo

jueves, febrero 25, 2010

¡Sea Serio, oyó!

Dentro de la jerga malandra caraqueña una de las frases más comunes utilizadas, es: ¡sea serio, oyó! Expresión sumamente interesante que implica una visión de la vida muy seria, sabia y filosófica.

Pero empecemos por el principio; el imperativo en español denota una orden que le da una persona a otra y “casualmente” tiene la misma conjugación -en la forma Ud., que es el caso que nos atañe- del subjuntivo, tiempo de la hipótesis, de la irrealidad o de la duda. Es decir, no sólo te malandrean dándote la orden, sino que, de ñapa, ponen en duda que seas capaz de cumplirla.

El problema es que es muy complicado cumplir con dicha orden, ya que ser serio en la vida implica una actitud y un comportamiento responsable, coherente, formal, cumplidor y, sobre todo, no contradictorio. En fin, una actitud y un comportamiento que produzcan confianza. Y eso en cualquier aspecto de la vida no es nada fácil.

Pero contextualicemos el cómo un malandro usaría dicha frase. Si un desprevenido ciudadano está, en la madrugada, en un cajero automático por estas calles caraqueñas sacando plata y dejó el carro prendido y abierto -pagando, pues-, mientras hacía su transacción bancaria; cuando el malandro se esté llevando el carro le gritará: ¡’Pa que sea serio, oyó! Obviamente el infortunado, no fue serio.

Toda esta perorata viene a colación por el reciente impasse entre el paisa Álvaro Uribe y el llanero Hugo Chávez en la Cumbre de Cancún -por cierto, sean serios y hagan la próxima cumbre en un sitio menos girls/boys gone wild- en el que el primero le espetó al segundo: “sea varón”. Frase, para mi gusto, un poco machista y carente de la amplitud filosófica de la frase malandra a la que nos hemos referido en esta divagación poco seria.

Por eso, yo le diría más bien: ¡Sea serio, oyó!

Ciro






martes, febrero 23, 2010

La Tribu Global: Paris DJ´s

El pana Fatboy comenzó el 2010 como una hojilla y después de escribir sobre el desastre eléctrico que nos acongoja, ahora se da duro con otro de su fuertes: la música. Que lo disfruten.

El escritor y periodista Cesar Miguel Rondon realiza todas las mañanas un programa de radio donde analiza e informa del acontecer diario. Los viernes el programa de Cesar, presenta temas más ligeros para que olvidemos por un momento la diatriba política actual. Entre estos temas, se presenta una sección en donde los invitados describen la música que escuchaban para cada momento de su vida, y de esta manera analizar las historias personales más íntimas. La sección se llama el soundtrack, y el pana Ciro hizo el suyo propio a través de un artículo publicado en este blog llamado Qué hay en el Ipod de tu vida? Como Ciro es mi pana de la adolescencia, la música de esta etapa nos es común, así fue como crecimos escuchando The Police, Queen, Marilion, Soda Stereo, Charly Garcia, Sentimiento Muerto y Desorden Público. Luego de superada esta etapa Post Punk, entré en la universidad, y los gustos musicales se fueron diversificando. Así me interesé por el rock progresivo de los 70s, Sting, Peter Gabriel, U2, el jazz, la música clásica (en particular el barroco), Ruben Blades, Hector Lavoe y algunas cosas del world music. Luego de graduado de la universidad, me interesé por las distintas vertientes del Jazz moderno, convirtiéndome en un fanático de Charlie Parker, Miles Davis y John Coltrane, así como también me interesé por el blues más tradicional. En esa época, descubrí una película de Alan Parker que me gustó mucho: The Commitments, para los que no la han visto, trata de la formación de una banda de Soul en Irlanda. No se si fue porque la película está muy bien hecha, o por las características del Soul, pero desde ese momento trato de escuchar ese tipo tan particular de música. Quizás la razón de que me guste el Soul radica en el hecho de que tiene aspectos muy similares a la Salsa: la fuerza de los metales y de los coros. Pero conseguir buena música Soul en Venezuela no es fácil. Es por ello, que buscando música Soul en la red, me conseguí el extenso trabajo musical de Paris Djs.

Paris Djs es una pagina web fundada por los djs Loik Dury y Djouls, dedicada a la promoción de los trabajos de djs europeos y al catalogo de disqueras independientes. La manera más fácil de aproximarse al trabajo de parisdjs es suscribirse a su podcast, en donde te entregan un promedio de 2 sets de buena música a la semana, con una duración de 30 minutos cada uno. No crean que se van a conseguir el típico set de una fiesta de moda, parisdjs intenta rescatar buena música, sin importar el genero ni el tiempo en que fue publicada, además que tengo la impresión de que evitan colocar temas de moda o que sean muy populares, al menos en sus versiones originales. Los géneros que manejan los djs van desde el funk hasta el dub, pasando por el jazz-fusion, soul, world music (en especial la música africana), hasta llegar a los géneros latinos como la salsa y la música cubana. Es impresionante la cantidad y calidad del trabajo que realizan estos señores, logrando reunir mas de 20 djs que nos entregan sus trabajos en más de 230 sets publicados hasta ahora. Particularmente me gusta mucho la calidad del sonido, de la cual es responsable el ingeniero de sonido Grant Phabao, realizando la mezcla del sonido en fuente WAV antes de convertirla a formato MP3. Igualmente, me gusta mucho los trabajos realizados por el colectivo Paris Djs Soundsystem denominados Who is molesting Laura?, en los cuales presentan versiones de temas exitosos realizados bajo los ritmos antes descritos.

Quizás mucho de ustedes no les guste el trabajo de parisdjs, porque le parecerá música antigua o extraña, pero mi consejo es que escuchen a los diversos djs que entregan sus trabajos en esta página web, y les aseguro que alguno de ellos cuadrará con sus gustos particulares, y si no es así no importa, lo menos que queremos en DCV es imponer un pensamiento único.


Fatboy

viernes, febrero 19, 2010

Venezolanos en los medios del Imperio

Este año el venezolano Greivis Vásquez, talentoso jugador del equipo de Basket de la Universidad de Maryland (Los llamados Terrapins), apareció en la revista dominical del Washington Post en una entrevista donde querían poner al descubierto como fue su vida en Venezuela, su esfuerzo por salir ileso de lo vicios que arropan los barrios de venezolanos y como llegó a ser exitoso en el deporte de los tableros. El contenido de la entrevista no me tomó por sorpresa y no me llamó mucho la atención, ya que la gran mayoría de los deportistas venezolanos salen de una familia humilde y de una sociedad difícil que compartimos todos. Lo que si me llamó la atención fue el sitio donde se publicó, ya que esta es una revista de mucho tiraje en la capital del Imperio.
Para ser justos, Greivis ha salido todos los años (desde que juega para la Universidad de Maryland) en las páginas del Post, y este año, más todavía (de tanto descocerla).
En Maryland este señor es un ídolo, -a pesar de lo arrogante y busca peo que es-, y en la liga universitaria de Basket de los EEUU un super favorito a ser elegido entre los primeros en el “draft” de los equipos de la NBA.

Pasando del deporte a la música, aunque los amigos invisibles es un grupo “underground” y de culto para la audiencia gringa, en Washington DC se han forjado un nombre luego de ser asiduos visitantes a las noches de conciertos desde hace aproximadamente una década. No sé si el hecho de haberse ganado un Grammy Latino por mejor Álbum Alternativo haya hecho que se le intente dar mayor propaganda a esta banda, pero lo cierto es que el suplemento Weekend del Washington Post los publicita hoy, diciendo que es una banda con una reputación de conciertos en vivo del tipo “de a que no dejas de bailar en esta presentación”.

Los amigos, son fieles exponentes de la tan cacareada, celebrada y atacada “joda y forma de ser del venezolano” que nosotros y muchos latinos conocen, pero que en el imperio es tan poco conocida. Eso si, los “gringos” se quedan locos cuando los van a ver y mezclan canciones de The Cure, AC-DC, Van Halen con merengue y salsa.

Espero que esta reseña de hoy sea el inicio de una mayor acogida del público y medios gringos,-y extranjeros en general-, por esta excelente banda que hace que uno pase un momento agradable y que enciende en muchos venezolanos ese “home sick” que muchos tenemos por nuestro país.
El Pollo

martes, febrero 16, 2010

Reflexiones De Una Nevada


Las históricas nevadas que azotaron la capital del Imperio la semana pasada colapsaron la ciudad de tal manera que muchas personas se quedaron atrapadas en sus casas –principalmente las personas que viven en los suburbios de Maryland y Virginia- por hasta 5 días, algunas de ellas sin electricidad, sin suficiente comida o sin suficiente birra para paliar la encerrona. Además de palear la nieve.

Pero no me voy a referir a los problemas de infraestructura, transporte o de logística que se presentaron o si el alcalde Fenty hizo o no lo correcto; a lo que me quiero referir es al cómo cada uno de nosotros enfrentó lo que por estos lares llaman el cabin fever. Se conoce como cabin fever a la sensación de claustrofobia que se siente cuando una persona o grupo se quedan encerrados en un mismo lugar por largos periodos de tiempo sin nada que hacer.

En un pequeño estudio -empírico- de campo que hice entre mis panas y por mi propia experiencia pude recopilar varios cuentos que quisiera compartir con ustedes.

Lo primero que me vino a la mente al oír los relatos de los panas fue uno de mis cuentos favoritos de Cortázar: Autopista al Sur. En esta excelente historia, una gran cantidad de personas quedan atrapadas en una brutal tranca de tráfico regresando a Paris un domingo de verano por la tarde. Aunque en nuestro caso fue en el invierno; la similitud radica en cómo cambia el comportamiento humano ante una situación límite.

En mi caso particular durante la semana que duró la cómica de la nieve, trabajaba en el día desde la casa y todas las noches salí -sin importar si estaba nevando, si se podía caminar por las aceras o no o si en viento era de 50 millas por hora-, necesitaba sentir que no estaba atrapado.

Algunas de mis panas se dedicaron al arte -¡y hasta me hicieron un cuadro!-, muchos tomaron fotos, otras comenzaron a beber solas, unos incluso descubrieron que el vodka no era tan malo como pensaban, casi todos tenían la ansiedad de la espera del correo de la oficina que dijera: “debido a las condiciones climatológicas, el gobierno federal no trabajará mañana”, otra amiga descubrió que un buen Cuba Libre puede ser el mejor desestresante, otros se quedaron empiernaos, un amigo todavía tiene la esperanza que la montaña de nieve sobre su carro se va a derretir y no va a tener que quitarla él mismo, una amiga le agarró el gusto a saltar la cuerda para ejercitarse, otros empezaron a extrañar el trabajo, una amiga me confesó que no quería ver un sobre rojo de Netflix por mucho tiempo, otros soportaron estoicamente dolores en sus piernas, otra me confeso que se estaba volviendo loca, más de uno ya no soportaba a la persona con la que estuvo encerrada por tantos días, otros se dedicaron a la lectura, otras a falta de botas comenzaron a usar bolsas para la nieve, algunas empezaron a buscar trabajo, muchos añoraban estar en una playa del Caribe, otros corrieron en underwear, unos descubrieron paginas web que ni sospechaban que existían, la mayoría empezó a odiar la nieve y todo el mundo se dio cuenta que no hay nada como la libertad para poder decidir lo que queremos o no hacer.

¿Y a ti como te trató la encerrona?



Ciro