miércoles, mayo 14, 2008

martes, mayo 13, 2008

The Cure en Washington, DC


Muchas bandas musicales representan, para bien o para mal, la personalidad de su líder o frontman. Eso crea una analogía interesante en la mente del público: el líder es la banda y la banda es el líder. El viernes 9 de mayo en el Patriot Center, en Fairfax a las afueras de la capital del Imperio, en el concierto que dio inicio a la gira estadounidense The Cure 4, esta analogía se cumplió a cabalidad; Robert Smith fue The Cure y The Cure fue Robert Smith.

Los asistentes -en su mayoría treintones, aunque en mi grupo había un par de veinteañeras para bajar el promedio de edad- nos adentramos en un trip por lo mejor de la producción musical de la banda británica, en un concierto que duró tres horas, hubo TRES bis y en donde coreamos, brincamos y tripiamos 39 canciones.

Un Robert Smith, un poco pasado de peso -vaina que nos tuvo preocupados antes del concierto, porque pensábamos que podía afectar su desempeño en la tarima, pero afortunadamente no fue así-, sus 49 años puel pecho, su inconfundible voz de siempre y con su maquillaje gótico y su pelo característico, se paseó a lo largo de las tres horas de concierto por un repertorio -de sus más de 30 años haciendo música- que fue desde lo más oscuro y depresivo de la banda -Plainsong, Prayers for Rain, Strange Day-, hasta lo más dance -The Lovecats, Close to Me, Why Can’t I Be You?- . El punto de transición entre uno y otro extremo, indudablemente fue Lullaby.

Eso es lo que siempre ha hecho de The Cure una banda de culto para mí; ya que me sirve para pasar la tarde del domingo más gris, oscura y depresiva, pero también me sirve para brincar, bailar y tripear en una buena rumba con los panas.

Roberto -quien casi no dijo una palabra en toda la noche- estuvo acompañado del característico bajo de Simon Gallup, la segunda guitarra de Porl Thompson y la magnifica ejecución en la batería de Jason Cooper, músicos a los que, por cierto, Roberto no presentó en tarima. La falta de teclados fue cubierta impecablemente por las guitarras de Roberto y de Thompson en canciones como The Lovecats, The Walk, Close to Me. Entre los cuatro hicieron que The Cure sonara como la legendaria banda que siempre ha sido. De hecho, esta gira se llama The Cure 4, porque son sólo ellos 4, sin tecladista.

De las 39 canciones, sólo dos fueron nuevas, de resto, pura merma de The Cure con la que crecimos muchos de los lectores de De Cualquier Vaina.

Boys don’t Cry, Jumping Someone Else’s Train, 10:15 Saturday Night y Killing an Arab sonaron en el último de los tres bis que fue el corolario de un viernes en el que nos enamoramos, aun más que antes, de The Cure: Frances, Chrisy, Challito, Alberto, La Mala Fulana y yo.

Ciro


PD El Pollo y su IPhone me ayudaron a recopilar algunos datos para este artículo





martes, mayo 06, 2008

¿Qué Es El Nuevo Riquismo?


Hay un montón de vainas por las cuales me siento orgulloso de ser venezolano, sobre las que he escrito anteriormente aquí en DCV pero, lamentablemente, hay otras vainas de nuestro ADN nacional que me avergüenzan. Una de ellas, quizá la más palpable a la vista de todos, sea el nuevo riquismo.

El comienzo de la historia de nuestro nuevo riquismo podría remontarse al 31 de julio de 1914 cuando del pozo Zumaque I en el campo Mene Grande, en el Estado Zulia, empezó a brotar petróleo del subsuelo, con una producción de 24 barriles diarios. ¿Será por eso que a los caraqueños se nos viene a la mente la imagen estereotipada de un maracucho -bigote, guaya, lipa y un escocés en la mano-, cuando pensamos en un nuevo rico? No lo sé, lo que sí sé es que la cosa va más allá, porque no sólo es un peo de look, es, fundamentalmente, un peo de actitud.

Gracias al excremento del diablo pasamos, de la noche a la mañana, de ser un país pobre/rural a un país rico/moderno, con todo lo positivo y negativo que eso ha implicado para nuestra sociedad. Pero adentrarnos en esas honduras sería tema para una tesis doctoral en sociología y no para este modesto artículo.

Pero centrémonos en cómo se expresa el nuevo riquismo en la sociedad contemporánea venezolana. Para mí hay tres elementos fundamentales en los cuales podemos palparlo: el consumo de Scotch whisky, la camionetota y Miami.

Comencemos por el wisconsin; Venezuela es uno de los países de mayor consumo de güisqui per cápita del mundo; toda una paradoja, si consideramos que producimos de los mejores rones del mundo -si no el mejor- y que somos un país tropical. Pero “el ron es pa’ niches”.

Pasemos a la camionetota que -mientras más enyerrada mejor- es un símbolo inequívoco de nuevo riquismo. De hecho, “mientras más contaminante sea al rustiquiar, más placer se siente de lucir la nave”

Y qué decir de la cultura mayamera tan arraigada en el ADN del nuevo rico venezolano para el que “hacer shopping para comprarle la ropa a las carajitas en los centros comerciales más grandes y baratos del mundo”, es todo un ritual religioso.

Muchos le darán gracias al socialismo del siglo XXI por haber acabado con el nuevo riquismo de antaño; pero no para erradicarlo, sino para hacerle un upgrade a esta singular característica del venezolano. Por ejemplo antes se tomaba Old Parr, ahora Buchanan’s 18; antes se tenia una Bronco, ahora una Hummer; antes se decía “ta’ barato dame dos”, ahora se dice “ta’ regalao, me lo llevo todo, con los dólares de Cadivi”.

Y para ti ¿Qué es ser nuevo rico?

Ciro






sábado, mayo 03, 2008

Así dijo: Milla Jovovich



"prefiero hacer Artes marciales antes que ir al gimnasio...


... porque el tiempo pasa más rápido."








viernes, mayo 02, 2008

TRIBU GLOBAL: ¿El Alma Existe?




Por ahí dicen que: mientras más corto más sabroso. La verdad es que no sé, pero el colectivo Il Postino se lanza una reflexión sobre el alma, corta pero sustanciosa. Que lo disfruten

El día que comprendamos que el cerebro, la psique o al alma existen y que se enferman como cualquier otro órgano y que hay que tratarlos, entraremos en una vida mucho más plena. Pero todavía nos falta para llegar hasta ahí. Cuando éramos chamos, los viejos nos decían que les dolía la cabeza, pero nunca nos decían que estaban insatisfechos con sus trabajos. Cuando mucho estaban preocupados, pero nunca tristes. La única emoción que parecía respetable era la rabia y a través de ella construían la GRAN EDUCACIÓN. Las emociones que son las manifestaciones del alma, nunca nos las dejaron ver. Bueno, así crecimos y ahora a luchar con eso. Ya no es responsabilidad de los viejos, ahora es responsabilidad nuestra y que cada quien trabaje lo que le toca.

Il Postino