viernes, enero 11, 2008

TRIBU GLOBAL: Inmaduros


La Tribu Global este año viene con todo; y el pana Fatboy se monta para reflexionar sobre la inmadurez política de algunos. ¡Que lo disfruten!

Luego de 9 años viviendo la experiencia “revolucionaria” en Venezuela, a veces uno no se explica porque en un mundo donde los pensamientos liberales cuentan con más adeptos, Venezuela se encuentra gobernada por tendencias cercanas al autoritarismo y al extremismo. En mi humilde opinión, las concepciones políticas del pensamiento chavista le hacen falta mucha madurez, o como dirían los poetas le hacen falta camino o como se diría de una forma más coloquial le hacen falta Burdel. Yo creo que la mayoría de las personas en su juventud, piensa que los cambios de una sociedad tienen que realizarse de una forma un poco autoritaria y quizás radical, dado que se aplica la premisa de que el fin justifica los medios, sin embargo a medida que nos alcanza la madurez, entendemos que los cambios en una sociedad tienen que ser progresivos, y por encima de todo se deben respetar las libertades y los derechos humanos. Es por ello que Albert Camus, expresaba que el fin no justifica los medios, sino los medios justifican el fin.

Luego de muchas reflexiones considero que al pensamiento chavista le hace falta la última etapa de maduración que debe tener toda persona. Para tratar de explicarme mejor voy a comentar brevemente como han sido las etapas de mi vida, en cuanto a la evolución de mi pensamiento político.

Mi niñez transcurrió en una familia de clase media en el popular barrio El Cementerio de Caracas. Debido al entorno caraqueño y a los tiempos de la Venezuela Saudita, se podría decir en términos políticos que mis primeras concepciones sobre el ideal de sociedad estaban cercanas a la derecha. Eran tiempos en que toda familia de clase media cambiaba el automóvil cada 2 años y las vacaciones transcurrían generalmente en los Estados Unidos. Obviamente a un niño, la imagen turística del gran país del norte, lo impresiona de manera tal que lo hace un modelo a seguir.

Luego ingresé a la Universidad Simón Bolívar y el ambiente universitario transformó mi pensamiento político hacia la izquierda (como le pasó a la mayoría de mis amigos). Aunque la Simón Bolívar no se caracterizaba en aquella época por tener un gran movimiento estudiantil, en esta universidad inicié las lecturas de libros de izquierda, y tuve mis primeras discusiones con compañeros sobre cual era el modelo de sociedad a seguir. En esas discusiones me topé con los primeros chavistas (aunque Chavez no había aparecido públicamente). Lo primero que me impresionó de estos compañeros, era que su visión de futuro sobre la sociedad no dependía de nosotros mismo sino de factores exógenos, es decir, decían que en Venezuela no se se podía realizar ningún cambio de forma pacifica porque el imperio o los oligarcas no lo iban a permitir. A pesar de que yo militaba en la izquierda, yo pensaba (y lo sigo pensando) que los cambios verdaderamente revolucionarios dependen de nosotros mismos y del trabajo que realicemos, y sí la concepción política de los cambios está bien sustentada, no habrán intereses ni grupos que puedan impedirlos. La segunda impresión que me dejaron estos grupos pre-chavistas de la época, era su falta de madurez a la hora de tener discusiones, realizando siempre descalificaciones de sus adversarios, tales como sifrinos, adecos, etc. Me acuerdo de una oportunidad que visitó la universidad un grupo de estudiantes gringos, y se planteó una discusión en un foro sobre la política exterior de los Estados Unidos, debido a que estaba muy reciente la invasión a Panamá. Uno de estos estudiantes pre-chavista tomo la palabra y lo primero que dijo fue que quería responderle al neo-nazi gringo que había precedido. Luego de esa introducción, yo creo que nadie captó la atención de los argumentos que siguieron al discurso del estudiante, y la impresión que quedó fue que el estudiante tenía muy mala educación, al insultar de esa forma a un huésped de la universidad.

Luego de graduarme, y con el transcurrir de los años en donde tuve la oportunidad de vivir en el exterior haciendo un postgrado, me encuentro convencido que el modelo que debe seguir una sociedad en los momentos actuales es el modelo liberal, con instituciones fuertes que permitan implementar una regulación efectiva. Se podría calificar mi pensamiento actual como de centro izquierda, porque todavía creo en el poder de la gente para forjar su futuro, a través de la gestión de sus empresas, pero también creo que el mercado es la manera más eficiente de asignación de recursos, con un estado velando por los derechos humanos de todos y por el medio ambiente, pero con mayor énfasis en las necesidades de la población menos favorecida, por lo que no me disgustaría -por ejemplo- un subsidio temporal ante un desequilibrio del mercado. Con lo que no estoy de acuerdo es con un estado capitalista (núcleo del pensamiento chavista), ni con una economía centralizada, y por supuesto con ninguna medida que signifique coartar la libertad a un grupo de la sociedad. Por supuesto, que mi pensamiento político tiene más propuestas y concepciones que las aquí expuestas, pero ese no es el tema del artículo. Estoy convencido de que el pensamiento chavista no tiene ninguna sustentabilidad en el tiempo, tarde o temprano por alguna circunstancia (lamentablemente para los Venezolanos) vamos a vivir una debacle. Ya sea por el precio del petróleo, por la debilidad del parque industrial, por la balanza de pagos, por el desencanto de la gente, etc, etc, etc.

Yo creo que todos nosotros en algún momento de la juventud tuvo algún pensamiento de tipo chavista, principalmente porque son de “fácil” aplicación, pero con el tiempo nos damos cuenta que este tipo de posiciones no tienen vida ante la esencia del ser humano, y ante un mundo con un comercio, inversiones y tecnología muy dinámica. Con todo el respeto, yo creo que si Chávez hubiera tenido en su formación algún curso en un país como Noruega o Alemania (Federal por supuesto), su pensamiento hoy fuera otro, y el destino de Venezuela también.

Fatboy




8 comentarios:

Ciro Pepe dijo...

Excelente reflexion. mi pana!

Valeria dijo...

99% de acuerdo contigo. El -1% es porque nunca he pensado como chavista.
Valeria

Fat Bastard dijo...

Fatboy concejal... Fatboy concejal!

jonnathan dijo...

Gran reflexión amigo, al igual que tu siento que apoyé (tal vez no activamente pero si moralmente) al actual sistema de gobierno. Las cosas para mi cambiaron cuando una amiga queria enseñarme lo que era la "Inteligencia espiritual".

Mi amiga opinaba, al igual que tú, que muchas de las situaciones y problemas que teniamos dependían de nosotros mismos y no de factores externos. Mi amiga fue duramente contradecida por otros amigos que culparon al gobierno (Caldera en ese entonces) de sus problemas económicos, de su desempleo, de su falta de educación. A pesar de que era pro-chavista en ese entonces le di la razón a mi amiga, porque hasta el día de hoy afirmo con seguridad que somos capaces de tomar el control de nuestra vida en casi todos sus aspectos.

Esos amigos que la contradijeron son los chavistasde hoy, sólo que ahora no culpan a su presidente por sus problemas, CULPAN A ESTADOS UNIDOS.

Por otro lado, tienes razón cuando dices que "el pensamiento chavista no tiene ninguna sustentabilidad en el tiempo". No lo tiene si ddce abiertamente apoyarse en "valores socialistas" pero hace todo lo contrario, por ejemplo, lo que tu mencionas como "estado capitalista".

guayi dijo...

Mejor dicho imposible...

Anónimo dijo...

Jonnathan,
fue duramente contradicha, no contradecida.

Jeanjovi dijo...

Por un lado pienso que un error puede ser considerar el Estado desde un punto de vista paternalista, es decir, el responsable y culpable de todo, tanto de lo bueno, como de lo malo. Creo que habría que buscar un equilibrio, porque el pueblo también tiene responsabilidades y culpas (empezando por las de dar un voto "despecho" o un voto "sin criterio", o por no votar, pues hay que saber la importancia de un voto)... Esto refiriéndome a un sistema verdaderamente democrático, no a la dictadura chavista.

Por otro lado, el sistema autoritario chavista, como todo sistema de esas características, es muy inmaduro, pueril y utópico. Los que se creen de extrema izquierda son tan extremistas que son de derecha, porque los extremos se tocan. Pero ya sabemos que si hay algo que le gusta al macaco es el dinero, el capital... por lo tanto, lo único que tiene este simio de izquierda es que es zurdo. Pero, suponiendo que la gente se crea que el chavismo es un régimen de izquierda, pues, que sepan que el marxismo es una utopía, en la teoría todo es muy bonito, en la práctica no se sostiene, no es posible y los que insistan en autoengañarse pensando que sí son infantiles, o, como decía un profe que tenía en el colegio "a nuestra edad, la ingenuidad se llama "estupidez".

He dicho

Anónimo dijo...

me gusta el articulo de Fatboy. Es largo! Es una descripicion de su desarrollo en pensamiento politico muy interesante... Espero el articulo va recibir muchos comentarios porque mucha gente van a sentir lo mismo...

EG