lunes, diciembre 17, 2007

¿Qué es ser cuaima?


Las rumbas decembrinas han mermado -en el sentido de disminuir y no de hacer más de pinga- mi creatividad, por lo tanto me voy a permitir auto fusilarme uno de mis primeros artículos en DCV para que las cuaimas y los cuaimiados se identifiquen nuevamente. ¡Que lo disfruten!

En un artículo anterior sobre qué es ser venezolano, hubo muchos comentarios que expresaban una gran cantidad de adjetivos para calificarnos como venezolanos –sobre lo que ahondaré en un próximo artículo-, pero me llamó la atención uno de los comentarios en particular, que se refería a las venezolanas y venezolanos como cuaima. Y me pregunto, aunque parezca tonto preguntárselo, ¿qué es ser cuaima?

Según el diccionario de uso de la lengua española de María Moliner, cuaima es: “(Venezuela) 1) Serpiente del género “Crotalus” muy ágil y venenosa, negra por encima y blanquecina por debajo. 2) (fig.) Persona astuta, peligrosa y cruel.”

Lo primero que llama la atención de la definición de María Moliner es que no habla de mujer, sino de persona; y aunque, obviamente, cuando pensamos en una cuaima, pensamos en una mujer, creo que la cosa es más de actitud que de género. ¿O me van a decir que ustedes no conocen a ningún hombre cuaima? Pero a eso le podríamos dedicar otro artículo.

Entonces, vamos a lo que vinimos, ¿qué es ser cuaima? Para mi es una persona con un carácter fuerte, a la que le gusta tener el control, imponer su visión y, por sobre todo, crear temor en el cuaimiado. Ya lo decía Maquiavelo: “no quiero que me amen sino que me teman”.

Pero por supuesto, como toda moneda tiene dos caras, no podría existir una cuaima sin un hombre al que le guste ser cuaimiado; y es allí donde se crea el mito de la mujer venezolana, y que mejor muestra que el personaje de Radio Rochela, Palomino Vergara y su esposa, para ejemplificar como es la relación cuaima/cuaimiado.

Es por eso que lejos de ser un término peyorativo, el calificativo de cuaima habla muy bien de la mujer venezolana; ya que, a diferencia de muchísimas sociedades latinoamericanas, asiáticas y árabes, nuestras mujeres no se dejan dominar fácilmente sino más bien terminan imponiéndose al machismo, solapado o directo, que existe en nuestro querido país.

Y tú, ¿quieres ser amada o temida?

Ciro


6 comentarios:

Jeanjovi dijo...

Bueno, my friend, varias cosas...

1.- Yo no soy cuaima, pero tampoco me dejo dominar por el machismo.

2.- Hombres cuaimas sí que hay. Y no solo venezolanos, yo tuve un novio colombiano muy cuaima y aquello era un infierno.

3.- Lo que pasa, y ya que recordaste a Maquiavelo, es que (me parece a mí) el cuaimatismo de las mujeres es maquiavélico, más elaborado, más truculento, más manipulador; los hombres, en cambio, son pura bulla, solo se vuelven insoportables por controladores, pero, al menos en mi experiencia, no ha pasado de ahí.

Pero yo creo que lo que te gusta en realidad es el carácter que tenemos, no ser cuaimas, porque también hay cuaimas moscas muertas (que son terribles) y sea como sea, son una ladilla, tanto hombres como mujeres. Me gustan los hombres arrechos, con carácter y personalidad, pero que a mí no me jodan.

He dicho.

Anónimo dijo...

a mi me gustan cuaimas pero TETONAS!

Guso dijo...

Creo que como lo mencionas, no es tanto de la cuaima en si, si no que existen muchos hombres que disfrutan tener una mujer dominante al lado, puede parecer raro, pero el ejemplo mas claro, es como posteaste, el de palomino vergara! En venezuela existen muchos casos asi, saludos!

Anónimo dijo...

Ciro: Pirata!

Ponganse a escribir cosas nuevas, par de flojos!


Reinaldo

PD: Felices fiestas!

Ciro Pepe dijo...

Jean, anonimo, Guso y Reinaldo;

Muchas gracias por los comentarios!

Y que vivan las cuaimas!!!

Anónimo dijo...

Es verdad, a los venezolanos les encanta una cuaima. Yo soy una mujer tranquila, en Venezuela me tildaban de pendeja y por supuesto, nunca consegui un hombre que me amara de verdad. Ahora, estoy casada con un gringo con quien mantengo una relacion de igualdad y me va muy bien.