lunes, febrero 12, 2007

TRIBU GLOBAL: El Día del Amooooor!

Nota de los editores: Debido a que somos unos populistas salvajes y queremos complacer a nuestros lectores en la semana del amor -ahora si me pueden decir con todas las de la ley cursi, pavoso o cheesy-, le abrimos la Tribu Global a las cuaimas y sus ternuras. Christine Carrillo es la primera valentina. Que lo disfruten!

Bueno, ya que insisten, vamos a darle un toque femenino a este Blog! Y que momento más apropiado que el presente….a pocos días de la celebración más comercializada sobre la faz de la tierra: ¡ El Día de San Valentín !

Óigase bien y no me mal interpreten…a mi me encanta recibir mi ramito de flores y mis te quiero en este día...mosca! Pero me encantaría saber quien decidió que este era el único día en que se debe celebrar el amor. Como buena cuaima a mi me gustaría recibir flores, chocolates, y otras cositas durante toooodo el año.

Ratas, sorprendan a sus respectivas cualquier día de la semana, sin motivo y sin razón, con una notica cariñosa o una cajita de chocolates en la cartera, o, para uds. los cyber-fanáticos… aunque sea una tarjeta electrónica!

El elemento sorpresa es vital en el romance! Y les guste o no a mis amigos lectores…a las mujeres nos gusta esa vaina!
Para no rebajar el nivel de los comentarios del blog, tenía que poner mi granito de arena cuaimatico al tema.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien Chris! Palo con ese hombre!
Cucho: firme nuevo!
Besos,
Reinaldo

Cabeza dijo...

Como siempre las mujeres quieren flores, poemas, etc...Es decir todo como la vieja escuela, pero cuando son independientes también quieren ser tratadas por igual sin preferencias o discriminaciones.

Si eres buena cuaima y te regalan algo de sorpresa (que no sea el 14) piesas que te están montando cachos "y este pajuo a cuenta de que me regala esto?" por eso es que es tan dificil entenderlas

Anónimo dijo...

Cucho donde esta el jaguar? esa Hummer no me cuadra con Chriss !

Anónimo dijo...

Y tu crees que la H3 es pa Chris? Ella, como buena cuaima, es "environmentalist" y tiene su hibrido :)

Anónimo dijo...

Una vez le metí una rana a mi novia en la cartera. Sorpresivamente me mentó la madre y se acabó el romance. Que pasó aquí Sra. Valentina?

Priss dijo...

Bueeeeeno la idea no es sorprender por sorprender, pensando o te gustaría a ti como hombre (digo si es que te gustan las ranas). Yo creo que para mantener vivo el romance son importantes los detalles, pero sobre todo, echarle un poco de imaginación al asunto y pensar lo que realmente le gustaría a tu pareja.

Anónimo dijo...

Mis respetos por brindar mediante sus relatos las herramientas de formación del ser humano que todos deseamos que exista sobre el Planeta Tierra.

Damos Gracias a Dios y que les ilumine siempre el camino por su hermoso trabajo. En particular ese dedicado a Roxana, y el de hoy sobre el amor desde una perspectiva femenina.

Les saludo desde el Municipio Turén del Estado Portuguesa de la República Bolivariana de Venezuela un humilde servidor: José Alberto Ojeda; quien desde un internet cafe llamado Espectáculo 7 ayudo a difundir el excelente trabajo que Uds. producen. Mil Gracias.
José

Anónimo dijo...

Gracias... esta página no tiene desperdicio se la recomiendo a cuantos conozco.
Jorge Luis Hartkopf. VILLA MARIA, ARGENTINA

Anónimo dijo...

Bravo.. por Chris..que tuvo el valor de representarnos finalmente :)..por otro lado aunque estoy de acuerdo que este es un dia super comercial! No esta mal que aunque sea este lo utilicemos como excusa para celebrarlo con un momento especial.. Viva el amor !

Anónimo dijo...

Sra. Carrillo,

Estoy de acuerdo con su blog de hoy en el sentido que el 14 de febrero lo que hace es perpetuar la idea que las mujeres deben ser dominadas.

En mi libro "El Machismo en la Cultura Guarani, Quechua y Yanomami (2005)" revelo que el varon, en su interes por ser dominador, esconde un miedo a ser dominado. Por esta razón tiene poca confianza en sí mismo y en los demás, e intenta por todos los medios tener razón para poder justificar su poder.

En este miedo de perder el dominio los varones salimos y atacamos a las mujeres, y no construimos el amor desde la igualdad, sino desde el servicio.

Para mantener ése estado tengo que ver a la mujer como inferior. Lo anterior está tan arraigado en la conciencia masculina que al preguntarles a los hombres "¿qué necesitas para sentirte querido?" responden "que me cuiden, atiendan y hagan lo que yo quiero."

El dia de los enamorados deberia servir para crear climas amorosos; para disminuir los niveles de desconfianza y, por lo tanto, para ir luchando contra el sistema de poder. Y así, ir a otro sistema donde sea "poder hacer" y no "poder someter".

Lograr la igualdad es un proceso que todavía requiere cambios que involucran patrones, normas, valores y creencias profundamente arraigados. Por lo tanto, es fundamental empezar a educar con equidad de derechos y oportunidades a las niñas y a los niños, así como a las y los jóvenes.

La felicito por su mensaje.

Anónimo dijo...

Cristy,

A medida que me han pasado los años me he vuelto menos romántica y menos cursi. Pero no he perdido el gusto por los detalles y si hay algo que me llena de satisfacción en la vida, es sorprender a mis seres queridos con un detalle que los deje sin habla en esas fechas especiales.

Paradójicamente me uní a una persona que es todo lo contrario de lo que yo soy. Tanto que ni siquiera se sabe la letra del Cumpleaños Feliz.

Si, si, si, ya sé que tengo que aceptar, tolerar, entender y respetar nuestras diferencias, pero esa aceptación y tolerancia, ese entendimiento y respeto debería ser mutuo, sino no tiene sentido. Pero, si bien es cierto esto, no quiero con ello justificar lo que pasó y que te cuento a continuación.

Para el fin de semana inmediatamente anterior al fulano Día de Los Enamorados, había hecho algunos planes. Necesitaba salir a comprarme un par de zapatos (mi debilidad) y a la peluquería (cosa que detesto, pero tengo que hacerlo porque tengo el pelo chicha). Aparte de esto, teníamos la mañana del sábado comprometida con el trabajo y para el domingo, Eduard ya me había sentenciado: Hay que sacar a los chamos… Tal cual, ni una palabra más ni una menos. Finalmente, así sucedió. El sábado trabajamos casi todo el día. Fue imposible que yo saliera a hacer mis cosa, así que pensé que como el domingo estaba predestinado a ser "de calle", aprovecharía para al menos comprar mis zapatos (realmente mi debilidad) así que me levanté temprano (como siempre) y traté de despertar a Eduard, que no quiso levantarse (como siempre). Allí comenzó a ascender mi descontrol.

Nueve de la mañana del día domingo y mi carácter felino estaba pasando ya de gatito desconfiado a pantera encerrada. La dejé pasar pensando que los centros comerciales estaban abiertos hasta las nueve de la noche. Distraje mi intolerancia viendo una película en televisión y finalmente nos alistamos para salir alrededor de las tres de la tarde.

Cuando preparaba la pinta que me lanzaría encima recibí el segundo golpe a mi descontrol: para dónde vas tú con esa pinta si vamos al Parque del Este?! Dios Santo! Literalmente sentí como se llenaban los ojos de furia. Sentí que mi cara comenzó a arder y comencé a vociferar mi inconformidad, mi descontento y mi desacuerdo.

Recibí a cambio ese mutismo típico de las personas que toman una decisión definitiva, invariable y determinante y no hubo forma ni manera de negociarla. No hay una cosa que me moleste más en este mundo que esa actitud inmutable, intransigente, intolerante e indolente (la misma que yo tenía respecto a mi punto de vista).

Protesté, peleé, lloré, pataleé, literalmente hice un berrinche de los que hacía de niña. No quería ir al cochino Parque del Este! y de verdad, tengo serias y grandes razones para no querer hacerlo, pero esa es harina de otro costal y no precisamente por el parque en sí, porque el parque me encanta… cualquier parque para mí en ese momento hubiera dado lo mismo. Finalmente, opté por la actitud más infantil. Irme obligada y aguarles la fiesta como me la habían aguado a mí. No hablé en todo el camino. Mi cara era una oda a la ira. Me senté en el fulano parque a no hacer absolutamente nada. Los chamos gozaron una bola, Eduard se volvió chamo también y la pasaron increíble jugando béisbol. Y yo, sentada en la grama rumiando mi amargura. Cuando era casi hora de regresar porque estaban por cerrar el parque, batí mi propio récord de malcriadez cuando se concentraron en jugar a mi alrededor y conmigo para tratar de contentarme y ninguno de los hombres de mi vida pudo sacarme ni siquiera el esbozo de una sonrisa. Regresamos de la misma manera que nos fuimos. La rabieta me duró TRES días!

Aún así, fui el lunes en la noche a comprar el regalo para mi enamorado, sabiendo de antemano que no recibiría nada para mí o recibiría algo totalmente equivocado porque conozco al personaje y desde que un día de los enamorados me regaló un casco nunca más esperé de él nada sensato o dulce. De vuelta a casa seguía con mi amargura y debo confesar que para esas alturas estaba más molesta conmigo misma por seguir estando molesta y lo peor era que me molestaba aún más pensar en ello. Era como un círculo vicioso. Una vorágine de ira que se hacía cada vez más fuerte y más amarga y me iba sumiendo en ella sin remedio. Llegó un momento en el que ni yo misma podía entender qué carajo era lo que me pasaba!

El Día de Los Enamorados, por supuesto que fue de terror. No podía ni concentrarme en el trabajo pensando en todo lo que escribí (en mi entrada anterior) y predispuesta a lo mal que me iba a ir (como todos los años). De hecho pensaba almorzar con “mi amorcito” pero se levantó tarde (qué raro) y tuvo que irse a hacer “sus cosas”, lo cual por supuesto le impidió almorzar conmigo. Tiré la toalla. Fui a almorzar y a pesar de estar convencida de que no valoraría mi detalle (como siempre) le dejé el regalo donde pudiera verlo cuando regresara. Efectivamente la sorpresa surtió efecto, le encantó. Pero tuvimos que ir al cambiarlo porque ha engordado un poco desde la última que le compré ropa. No me sorprendió esto. Y de regreso a casa, mi regalo. Un reloj! Y unos zarcillos. Había decidido no guardarme nada así que le dije todo lo que sentía y todo lo que pensaba. Cómo me iba a regalar un reloj cuando dos días antes hablábamos de la colección de relojes que tengo! Además los zarcillos tampoco tenían nada que ver conmigo. Traté de explicarle de la manera menos traumática que sencillamente, como siempre, había recibido algo comprado para “salir del paso” no pensando en mí, sino pensando en lo más práctico y fácil para él. Cosa que no me parece justa. Preferiría no recibir nada (que a la final es lo que espero) que el insulto de “salir de mí” con cualquier cosa. Al final vendimos el reloj. Los zarcillos me los quedé. Y alrededor de las once de las noche salimos alrededor de la cuadra, nos tomamos unos traguitos en una tasca cercana y regresamos a las dos de la mañana. Yo con el alma enjuagada por haber drenado toda mi inconformidad y mis “rollos” y él, cansado y aporreado el pobre.

Al final… tuve que admitir que él nuevamente tenía la razón. Cuatro días después me desperté muy temprano, me levanté, fui al baño y volví a la cama con el rabo entre las patas, me recosté junto a él y le dije al oído: Sabes? Tenías razón. Perdóname. Todo lo que tenía era SPM (Síndrome Pre-Menstrual)… Y él solo respondió: Ya lo sé. Otra vez caí en tu trampa, tú nunca me haces caso. Y me abrazó. Me dio un beso y me dijo: Te amo. Le respondí: Yo también… pero todo lo que te reclamé y te dije era en serio!. Sólo me dijo: Necia!

Creo que estoy escribiendo demasiado, pero tu blog me inspiro.

El Pollo dijo...

Chriss,
Quedas contratada !

Anónimo dijo...

Sra. Carrillo de Vivas,

Has propiciado la habladera de paja pendeja!!!!

Geronimo Anonimo.

RAWLT dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Chris,

Un poema de mi propia produccion para ti en este dia tan especial:

La amistad es un amor castrado.

Son amigos los amores que no se han tocado.

De ahí lo bonito de una amistad eterna,

que siempre está ahí, sin pensar con la entrepierna.

Te deseo lo mejor,
Yo

Jeanjovi dijo...

Sin vaina, habladera de paja pendeja y pareja..

Inde dijo...

Bueno, como todo: todo es relativo. Yo odio las flores porque me recuerdan cosas feas y tampoco me gustan las sorpresas porque es feo decepcionar a alguien con una reaccion no esperada. Pero definitivamente detallitos que te hagan sonreir y tener un dia lindo no estan de mas.
por ejemplo: yo pasaba por la casa de mi novio (ahora ex) temprano en mi camino a la universidad y me paraba a meterle chocolates por la ventana de su cuarto, caian en su cama...